40. Guardar presets de revelado y automatizar tu edición

Hoy vamos a tocar un tema que, literalmente, os va a devolver horas de vida. Si alguna vez te has encontrado frente a la pantalla a las tres de la madrugada editando fotos una a una y pensando «tiene que haber una forma más rápida de hacer esto», este es tu artículo (y tu episodio). Vamos a hablar de cómo guardar presets de revelado, pero no nos vamos a quedar en lo básico. Vamos a revolucionar tu flujo de trabajo de principio a fin, pasando por Lightroom, automatizaciones casi mágicas en Photoshop y el gran olvidado de la edición fotográfica: los metadatos.

Más allá del revelado foto a foto: La revolución de tu tiempo libre

Seamos sinceros: a todos nos encanta la fotografía, pero lo que de verdad nos apasiona es estar con la cámara en las manos. Cuando empecé en esto de la fotografía, recuerdo volver a casa después de una sesión nocturna intensa, descargar cientos de fotos en el ordenador y sentir que se me caía el mundo encima. Revelar cada imagen, ajustando exposición, sombras, altas luces y balances de blancos de forma individual, me consumía tardes enteras. Fue entonces cuando me di cuenta de una verdad absoluta: no podemos revelar las fotografías solo una a una. Es una trampa en la que caemos muchos al principio.

Con el tiempo y la experiencia, te das cuenta de que todos tenemos un método. Tenemos unos hábitos visuales y técnicos que solemos aplicar en casi todas las fotos que revelamos para darles ese «look» tan nuestro. ¿Por qué repetir el mismo proceso cincuenta veces si un programa puede hacerlo por ti en un segundo? Automatizar tu edición no es hacer trampas, es optimizar tu recurso más valioso: el tiempo.

Mi filosofía actual es clara: todo lo que se pueda automatizar, se automatiza. Y esto te permite conseguir algo fundamental: que te sobre tiempo. Tiempo que puedes (y debes) dedicar a otras cosas que nos gustan mucho más o nos parecen más interesantes, como salir al campo a hacer más fotografías, explorar nuevas localizaciones, o formarnos en nuevas disciplinas. La tecnología tiene que estar a nuestro servicio para devolvernos horas de vida, no para atarnos a una silla frente a un monitor.

Cómo crear y guardar ajustes preestablecidos en Lightroom

Cuando hablamos de guardar presets de revelado, el rey indiscutible suele ser Lightroom. Muchos fotógrafos saben que pueden descargar ajustes preestablecidos de otros creadores y aplicarlos, pero la verdadera magia ocurre cuando configuras los tuyos propios a tu manera.

Crear un preset es tremendamente sencillo. Una vez que has ajustado la luminosidad, la exposición, la curva de tonos, la calibración de color y tienes la foto exactamente como quieres, solo tienes que ir al panel de ajustes preestablecidos y hacer clic en el símbolo «+» para crear uno nuevo. Al hacerlo, Lightroom te preguntará qué ajustes concretos quieres guardar. Puedes seleccionar todo o, lo que yo suelo hacer para ser más preciso, guardar solo aquellos ajustes específicos (como un tratamiento de color concreto) que sé que voy a querer replicar.

De Desktop a Lightroom Mobile: Tu estilo en cualquier lugar

Hoy en día, nuestro flujo de trabajo no termina en el ordenador de sobremesa. Muchos editamos o damos los últimos retoques desde el iPad o el móvil mientras viajamos en tren hacia nuestro próximo destino. La ventaja de trabajar bajo el ecosistema de Adobe en la nube es que, al crear y guardar tus presets de revelado en Lightroom Classic o en la versión de escritorio, puedes sincronizarlos fácilmente. Esto significa que todo ese esfuerzo y personalización viaja contigo a Lightroom Mobile, permitiéndote aplicar tu estilo inconfundible a las fotos que hagas incluso con tu smartphone.

El poder del procesamiento por lotes (Batch Editing)

Aquí es donde empezamos a ahorrar horas. Una vez que has aprendido a guardar tus ajustes preestablecidos, el siguiente paso es aplicarlos a multitud de fotografías a la vez. Seleccionas todas las fotos de una misma secuencia (que comparten la misma luz y condiciones), aplicas tu preset con un simple clic, y de repente, el trabajo pesado está hecho. El programa ejecuta todos esos pasos de forma habitual en cada una de tus fotos. Después, solo tendrás que hacer microajustes individuales si alguna lo requiere. Este simple hábito marca un antes y un después en tu fatiga visual y mental.

Automatización avanzada en Photoshop: No todo es Lightroom

Pero no solo tenemos que estar pendientes de estos ajustes en Lightroom. Existe un falso mito de que Photoshop es solo para el retoque fino, destructivo o manual. En Photoshop también existe la posibilidad de crear ajustes preestablecidos, y aunque quizá no es tan visual o elemental como mover deslizadores en Lightroom, su potencia es descomunal.

Estoy hablando de un panel que lleva con nosotros muchísimo tiempo pero que muchos fotógrafos ignoran: el panel de Acciones.

El Panel de Acciones: Grabando tu magia paso a paso

El panel de Acciones nos permite grabar una secuencia exacta de comandos en el mismo orden en que nosotros los vamos ejecutando. Imagina que tienes un proceso de enfoque por separación de frecuencias, o una rutina de preparación de la imagen para exportar a Instagram (cambio de perfil de color, redimensión, enfoque suavizado de salida). Le das al botón de grabar, haces todo el proceso, detienes la grabación y ¡listo! Ya lo tienes guardado. Después, puedes abrir cualquier otra fotografía y ejecutar ese mismo proceso complejo haciendo un solo clic. Es como tener a un asistente virtual trabajando dentro de tu ordenador.

Droplets: Revelando carpetas enteras sin abrir Photoshop (El gran secreto)

Pero si quieres que te vuele la cabeza, hablemos de los Droplets. Esta es, sin duda, una de mis herramientas favoritas y uno de los secretos mejor guardados para procesar imágenes en masa.

Un droplet es, básicamente, un pequeño archivo ejecutable (.exe o .app) que creas desde Photoshop basado en una de tus Acciones. La magia de este sistema es que tú le indicas al droplet qué acción ejecutar y le asignas una carpeta de origen (con los archivos crudos) y una de destino. ¿El resultado? Puedes seleccionar un puñado de fotos, arrastrarlas sobre el icono del droplet en tu escritorio y el sistema empezará a procesar todas esas acciones, ofreciéndote los resultados en la carpeta final.

De esta manera, incluso podemos estar revelando y procesando fotografías en Photoshop sin la necesidad de abrir el programa en pantalla. Es sumamente sorprendente. Recuerdo la primera vez que configuré un droplet para exportar una tanda enorme de fotos para clientes: arrastré la carpeta, me fui a tomar un café, y al volver, cientos de archivos estaban procesados a la perfección. Es una sensación de control y de eficiencia absoluta.

El ajuste preestablecido olvidado: Protege tus fotos con los Metadatos

Hasta ahora hemos hablado de píxeles, luz y color. Pero esto de los ajustes preestablecidos los podemos utilizar para otro tipo de tareas que también hacemos en nuestras fotos y que suelen ser un auténtico dolor de cabeza. No solo hacemos ajustes en el revelado; también hacemos muchos ajustes en la información oculta del archivo.

Me refiero a los metadatos. Solemos poner el nombre a la fotografía, una pequeña descripción o palabras clave para luego encontrarlas. Pero hay otros metadatos que son vitales y, sobre todo, tremendamente repetitivos. Hablo de añadir el nombre del autor, nuestro correo electrónico, la información de copyright, la URL de nuestra web y nuestros datos de contacto.

Son cosas que obligatoriamente deberíamos incluir en todas nuestras fotos por seguridad y profesionalidad. Sin embargo, escribirlos a mano en cada importación es impensable. Lo más conveniente y profesional es crear un ajuste preestablecido de metadatos. En Lightroom, por ejemplo, puedes crear un preset que contenga toda esta información de autoría y decirle al programa que lo aplique automáticamente en el momento de la importación.

Con un simple clic (o mejor dicho, configurándolo una sola vez para que actúe por defecto), habrás incluido todos tus datos de contacto y protección legal en multitud de fotografías en un simple momento, blindando tu trabajo antes siquiera de empezar a editar el color.

Conclusión: Menos tiempo frente a la pantalla, más tiempo bajo las estrellas

Todo esto de los ajustes preestablecidos, las acciones de Photoshop y la automatización de metadatos es un tema apasionante y vital para cualquier creador de imágenes. Animo a investigar a toda aquella gente que quizá no lo conoce o que le tiene respeto a estas herramientas avanzadas, porque es un mundo que abre muchísimas posibilidades.

Al final, dominar cómo guardar presets de revelado no va de ser más vago, va de ser más inteligente. Nos ofrece el poder de ahorrar mucho esfuerzo en tareas mecánicas. Y como siempre digo, ese tiempo extra que ganamos es nuestro billete para salir ahí fuera, hacer más fotografías, disfrutar de la naturaleza y seguir aprendiendo.

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